El hachís se ha utilizado durante miles de años, desde que los humanos descubrieron el extraño subproducto pegajoso de la planta de cannabis. El hachís suele tener alrededor del 40 % de THC y se puede fumar o usar para cocinar/comestibles. Para algunos entusiastas del cannabis, el rico aroma aromático y el sabor del hachís lo convierten en una delicia única. Es conveniente almacenar, transportar y usar. En la década de 1980, el hachís se exportaba desde varias áreas de producción importantes (Nepal, India, Pakistán y Afganistán) con un sello único grabado en relieve en cada bloque, y con frecuencia se envolvía en un empaque rojo o dorado antes de la exportación.




